España es el país europeo donde sus ciudadanos sustituyen más rápidamente su teléfono móvil por uno nuevo.
Entre los principales países de Europa, los ciudadanos españoles destacan por ser los que más fácilmente sucumben a la pulsión de llevar lo último en telefonía móvil en sus bolsillos.
Según la consultora especializada en telecomunicaciones Telephia, españoles e italianos son los consumidores menos pacientes a la hora de sustituir sus terminales. En el caso español, cada usuario cambia su terminal como media cada 23,2 meses, frente a los 23,6 meses en el caso de los telefoninos italianos. A continuación se sitúa el Reino Unido –un país con cinco operadores y decenas de operadores virtuales–, cuyos ciudadanos tiran su viejo teléfono cada 24,2 meses.